Saint-Malo

Saint Malo, la ciudad fortaleza

Saint-Malo es una pequeña ciudad en la región de Bretaña al norte de Francia y una de las ciudades más famosas de aquella región por su belleza y riqueza histórica que durante la Segunda Guerra Mundial casi desaparece pero que con esfuerzo e inversión del gobierno francés, la ciudad se reconstruyó para mantener la grandeza que hoy muestra al que la visita.

Existen grandes ventajas de visitar esta ciudad pues, a diferencia de las ciudades francesas más populares, ésta no tiene mucha gente por lo que caminar por sus calles y visitar sus atracciones se vuelve un placer difícil de explicar. Además, Saint-Malo es de esas ciudades de las que los viajeros se enamoran por su sencillez, facilidad para recorrerla y tranquilidad lo que te permite tener grandes momentos.

Lo ideal para recorrerla es hacerlo en la ciudad histórica que se encuentra dentro de los muros o muralla. El muro tiene varios accesos por vía de escaleras para que puedas subir y bajar de ella cuando lo desees sin tener que, forzosamente, recorrerla completa. Desde el muro tendrás vistas tanto de la ciudad como de la playa y los pequeños fuertes que se encuentran frente a ella. Durante el recorrido podrás bajar del muro para visitar algunas iglesias y edificios antiguos que se encuentran en la pequeña y colonial ciudad entre los que destacan la Catedral Saint-Vincent con un hermoso vitral colorido.

Debes estar atento ya que a ciertas horas del día la marea baja permitiendo así el paso de la gente hacia algunos de los fuertes que se ubican frente a la playa y que sirvieron como protección a la ciudad en épocas de guerra, los más famosos el Fuerte del Petit Bé y el Fuerte Nacional. También podrás llegar a una tumba peculiar ubicado en lo alto de un islote, la tumba de Chateaubriand desde donde podrás tener vistas magníficas de la ciudad amurallada. Regresando hacia la ciudad podrás recorrer la playa y jugar en las piedras con las que cuenta.

Para finalizar el día, puedes sentarte en alguna de las muchas bancas que se encuentran en los jardines con vista a la playa para ver uno de los atardeceres más espectaculares de Francia, te aseguro que tan sólo por ese momento, tu visita a la ciudad habrá valido la pena, un verdadero espectáculo de colores digno de la naturaleza.

¿Cómo llegar a Saint-Malo?

La forma más sencilla de llegar a estas ciudades francesas es a través del tren, ya sea desde Paris o desde alguna otra ciudad de Francia. Mi trayecto fue desde Pontorson, que duró alrededor de 1 hora y media por un precio menor a los 10€ por lo que es bastante barato. Si llegas en tren debes considerar que la estación está a unos 1.5 kilómetros de la ciudad amurallada por lo que tendrás que caminar o tomar algún taxi para llegar hasta tu hotel.

Otra opción es llegar en autobús que desde Paris te toma unas 6 horas, el trayecto es largo, pero los autobuses son bastante cómodos y, por supuesto, son más baratos que el trayecto en tren.

¿Cuándo ir a Saint-Malo?

Hay muchas versiones acerca de cuándo es la mejor época de visitar Francia y sus ciudades, la mayoría de la gente opta por visitarlas en verano cuando el clima es caluroso y te permite andar con ropa cómoda por la calle. El problema de estas fechas es que los precios incrementan considerablemente y la mayoría de los puntos turísticos están llenos por lo que deberás de planear con mucha anticipación y de ahorrar más pues pagarás precios de temporada alta.

Los mejores meses para visitar estas ciudades son abril, mayo, septiembre y octubre ya que, el clima es bastante templado, con sol durante el día y un poco de frío durante las noches, además de precios mucho más accesibles y, por supuesto, menos gente por lo que reservar el hotel que quieres no será problema.

¿Qué hotel reserve en Saint-Malo?

Lo ideal es poder hospedarte en alguno de los muchos hoteles que se encuentran dentro de la ciudad amurallada, de esta manera estará cerca de todas las atracciones principales de la ciudad, además de poder disfrutar de ella a cualquier hora con acceso directo a tu hotel por si olvidas algo o quieres descansar un rato.

Hotel Du Louvre

Este pequeño hotel se encuentra en pleno centro de la ciudad, dentro de la muralla, ubicado en un antiguo edificio por lo que es ideal para pasar tu estancia en él. El hotel es pequeño pero confortable con un toque francés en las áreas comunes y habitaciones lo suficientemente espaciosas para poder descansar después de las largas caminatas por la ciudad.

Existen diferentes habitaciones, de diferentes tamaños, todas y cada una de ellas de limpieza impecable y, aunque algunas parecen algo viejas, la ubicación te hace olvidar todo lo que el hotel necesita mejorar.   Dentro del pago de tu habitación está incluido un desayuno buffette típico francés con pan dulce, pan salado y carnes frías como latos principales.

El hotel se encuentra a 1.8 km. de la estación de trenes de la ciudad por lo que la caminata es larga, pero sencilla. Si prefieres llegar en taxi, también existe la opción, aunque deberás considerar el precio ya que, a pesar de la corta distancia, los precios pueden ser elevados.

¿Cuántos días quedarte en Saint-Malo?

Saint-Malo es una ciudad que se puede recorrer fácilmente en un día y hasta tiempo te sobra para sentarte en algún café a tomar algo mientras la tarde pasa. Mi estancia en la ciudad fue de sólo una noche, aunque estuve más de 24 horas en la ciudad, tiempo perfecto para conocer sus rincones, cruzar la playa e incluso recorrerla por fuera de la muralla en la zona más nueva.

Esta ciudad es ideal incluirla en tu itinerario por al menos un día, ya que te sirve de paso y puerta hacia otras ciudades de la zona, además de ser increíblemente bella y rápida de conocer sin sentir que estás a prisa.

¿Qué actividades realizar en Saint-Malo?

No realicé ninguna actividad especial en Saint-Malo, sin embargo, podrías usarla de base y si es que te quedas más de una noche en ella podrías dedicar un día para visitar Mont Saint-Michel que se encuentra a 1 hora y media en tren y unos 15 minutos adicionales en camión ya que no existe tren directo a Mont Saint-Michel por lo que deberás de llegar a Pontorson y de ahí tomar un autobús que te llevé a la entrada de la abadía.

Para más detalles puedes leer mi otro post que se titula Mt. Saint-Michel, caminar al pasado en donde podrás ver precios, horarios y tips de visitar este hermoso Patrimonio de la Humanidad.

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