Alaska

Viajar a Alaska, de impresionantes paisajes

Uno de los estados más alejados de los Estados Unidos, Alaska cuenta con paisajes de ensueño que te hacen olvidarte de las grandes ciudades de aquel país y que te invitan a vivir la aventura de cerca. Viajar a Alaska es una experiencia única, ideal para los amantes de la naturaleza, las caminatas y la emoción. Esta porción de tierra, bendecida por la naturaleza, bien podría considerarse un país por aparte debido a su tamaño pues es hogar de diversas especies, fenómenos naturales y de una de las selvas más grandes del mundo.

Normalmente la mayoría de la gente que visita este estado lo hace a través de un crucero por la facilidad de recorrer los puntos más importantes del estado, aunque hay algunos que se adentran en sus profundidades para llegar a las partes más alejadas del estado en busca de aventuras únicas. La belleza natural de Alaska le ha valido ser votado como el crucero más espectacular y bonito del mundo. Pocas serán las imágenes que le hagan justicia a tanta belleza natural.

La ruta que tomé en el crucero es una de las más populares ya que inicias en la parte sur del estado para ir subiendo hacia el norte mientras visitas varias ciudades costeras hasta llegar al punto final del recorrido.

  • Inside Passage: aunque el primer día no te bajas para nada del barco pues pasas las horas navegando, sí te empiezas a dar una idea de lo que te espera. Entrando a Inside Passage serás testigo de la vida acuática con la que Alaska cuenta. Durante este trayecto tuve la oportunidad de observar desde arriba del barco muchos grupos de ballenas grises que se mantienen en la superficie para respirar además de un par de grupos de orcas nadando a lado del barco. Por lo general la gente del barco emite anuncios a través de las bocinas para avisarle a la gente del avistamiento de estos animales.
  • Ketchikan: este es el primer contacto con suelo de Alaska que tuve. Un pequeño pueblo sumamente colorido y pintoresco. El pequeño pueblo te permite visitarlo caminando, recorriendo sus edificios de colores construidos entre la naturaleza en donde aún se pueden ver ríos que pasan entre ellos. Considerada como la capital mundial del salmón, Ketchikan también es hogar de parte de la selva del estado y de varios animales salvajes como águilas y osos.
  • Icy Strait Point: esta parada de crucero no existía antes de 2004 cuando fue inaugurada pensando en el turismo que visitaba el estado a través de cruceros. Y es que este lugar es quizá el que menos ofrece, aunque vale la pena recorrerlo. De construcciones rojas, Icy Strait Point se encuentra sumergido en la selva por lo que existen caminos bien trazados para recorrerla y adentrarte entre los árboles. Este lugar parece ser inhóspito en fotos, pero recorrerlo es gratificante y, simplemente sentarte a contemplar el frío paisaje puede ser espectacular.
  • Skagway: pequeña ciudad parece ser escenario de una película. De edificios antiguos y calles angostas, recorrer Skagway me dio la sensación de estar caminando en el viejo oeste, pero en lugar de clima desértico y seco, aquí era frío y con viento. Esta ciudad es también entrada al Yukón que, aunque es territorio canadiense, es normal que los visitantes a Alaska lo crucen para conocerlo. Entre los tours más populares se encuentra el tren White Pass que cruza las montañas para llevarte a conocer de cerca esta región o, como yo, lo puedes hacer en una van. De esta experiencia hablaré más abajo.
  • Juneau: esta ciudad es la capital del estado de Alaska y es la tercera ciudad más poblada del estado. Originalmente Juneau fue una ciudad minera y actualmente es una de las dos capitales de Estados Unidos a las que no se puede llegar por carro. La ciudad está ubicada entre dos montes, el Juneau y el Roberts además del canal Gastineau; la ciudad es una mezcla entre lo antiguo y lo moderno pues aún se pueden ver construcciones del siglo XIX. Juneau es perfectamente caminable por lo que a pie puedes visitar la mayoría de sus atractivos. El punto más visitado de toda la ciudad es el glaciar Mendenhall al cual puedes acceder para realizar una caminata sobre él o apreciarlo desde el centro de visitantes.
  • Glaciar Hubbard: para mí, la “parada” más interesante de todo el trayecto en barco, aunque se realizar en el mismo barco y sin bajarte de ella. Amanece y el barco ya se encuentra posicionado justo en frente del espectacular glaciar. Incluso, en las pantallas de los camarotes puedes ver un poco de lo que te espera. Te recomiendo salir lo más temprano posible para no encontrar a tantas personas en las cubiertas del barco. Esta parada es completamente fotogénica pues el mar está lleno de pedazos de hielo y en el fondo podrás ver el imponente glaciar con sus 11 kilómetros de ancho y 183 metros de alto en donde, si te toca buena suerte, podrás ver cómo pedazos completos de hielo se desprenden hacia el mar. Sin duda, una de las mejores vistas de todo el trayecto.
  • Seward: la última parada del trayecto, realmente muy poca gente se queda en esta ciudad, sino que se mueven a Anchorage para pasar uno o dos días antes de partir de regreso de este magnífico estado.

Al final de un viaje en crucero debes dejar las maletas en el pasillo del barco a cierta hora para que la gente del crucero las pueda acomodar y bajar del barco de manera sencilla. Sin embargo, al bajarme del barco y buscar mi maleta no la encontré. Estuve alrededor de 45 minutos buscándola y hablando con personal de Royal Caribbean pero nadie daba con ella. Como había contratado transporte hacia Anchorage y era la única opción para irme tuve que tomar el autobús y esperar que la gente encontrará mi maleta y la enviará a mi hotel. Al final, la maleta llego durante el transcurso de la tarde. Debes tener en cuenta que te podrás enfrentar con este tipo de situaciones y que deberás tomarlas con optimismo para que no arruinen tu viaje.

Tomar un crucero quizá no sea para todos, sin embargo, sí creo que es la mejor manera de conocer Alaska pues en coche es imposible y en avión seguramente es muy costoso. Tiene sus ventajas y desventajas, pero si eres un viajero que busca nuevas experiencias, sin duda, probar un viaje en crucero es algo que deberás hacer.

Alaska en general es un sitio salvaje, lleno de naturaleza y apto para aquellos que buscan emociones diferentes. Prepárate para estar cara a cara con animales de todo tipo, para ver atardeceres de todos los colores y para caminar mucho ya que será la mejor forma de conocer este maravilloso estado.

¿Cómo llegar a Alaska?

La forma más popular de Alaska es en crucero y actualmente existen diversas compañías que realizan el recorrido saliendo desde Seattle en los Estados Unidos o Vancouver en Canadá y los hay sólo de ida, en donde el punto final será alguna ciudad en Alaska o ida y vuelta en donde regresarás a algún punto de Estados Unidos o Canadá.

La última parada del crucero que yo reserve fue Seward y para llegar a Anchorage debí de tomar un autobús que contraté previamente que te lleva al centro de la ciudad. Todos los autobuses están estacionados fuera y por lo general hay personas con letreros de las diferentes compañías para que los ubiques. Normalmente los camiones salen 1 hora después de que el barco llega por lo que deberás estar listo con tus maletas para ese entonces. Si reservaste con anticipación, no te preocupes por si el autobús se va, ellos mismos tratan de buscarte y si no estás y se fueron se contactarán contigo a través de algún teléfono. El trayecto dura unas 3 horas con un costo de $50 USD por persona.

A través del aeropuerto de Anchorage también se puede llegar que sirve más como aeropuerto de carga pero que es uno de los dos centros más importantes para la compañía Alaska Airlines y, aunque es un aeropuerto internacional, lo más probable es que para salir de Alaska tengas que hacer una escala en alguna otra ciudad de los Estados Unidos, a mí me tocó hacer parada en Los Ángeles después de un vuelo de poco más de 5 horas.

También puedes llegar a través del aeropuerto de Juneau que es un aeropuerto regional ubicado a 11 kilómetros del centro de la ciudad. Sin embargo, poca gente llega a este aeropuerto ya que moverte entre las ciudades de Alaska es complicado y tardado pues tomar un coche y trasladarte en carretera de una ciudad a otra te puede tomar hasta más de 20 horas por las distancias y por lo complicado del paisaje.

¿Cuál es la mejor época para visitar Alaska?

Si vas en crucero la época está bien definida y suele ser entre mayo y septiembre ya que las condiciones climáticas permiten el paso de los barcos y la temperatura en las ciudades no es tan fría como en otras épocas, siendo los mejores días entre finales de junio e inicios de agosto. Al tener una ventana tan corta para visitar el estado es recomendable planear el viaje con anticipación para asegurar un lugar dentro del barco.

Si tu intención es ver Auroras Boreales entonces deberás ir en invierno y pasar mucho frío pues en verano este increíble fenómeno natural no es visible.

¿Qué hotel reservar en Alaska?

Al haber realizado un viaje en crucero, las noches las pase en un barco. La compañía que elegí para realizar este viaje fue Royal Caribbean International en un camarote sencillo interior por lo que el cuarto no tenía ventanas y era sumamente pequeño, sin embargo, para mí era suficiente ya que sólo lo utilizaba para dormir.

La cama era cómoda, el espacio entre la cama y las paredes era mínima. El baño, en línea con el tamaño del cuarto, era pequeño. En general la limpieza era bastante buena y los movimientos del barco prácticamente no se sentían. El barco no le pedía nada a los grandes resorts hoteleros pues contaba con actividades abordo para tener unas vacaciones de primera. Albera, salón de juegos, casino, tiendas, restaurantes, canchas para realizar deportes y hasta una pared para escalar.

Anchorage Ramada

La última parada del crucero fue en Seward por lo que decidí moverme a Anchorage, la ciudad más grande de Alaska para pasar un par de noches ahí. El hotel que elegí para quedarme fue el Anchorage Ramada, hotel de segmento medio con una ubicación muy buena dentro de la ciudad ya que caminando desde él llegas a todos lados. La habitación era amplia, limpia y cómoda, aunque el hotel y algunos muebles son ya viejos. El servicio es muy bueno pues realicé algunas comprar por internet, las mandaron al hotel y me hicieron favor de recibirlas y guardarlas hasta mi llegada cuando en otros hoteles y ciudades de Estados Unidos te cobran por eso.

¿Qué actividades realizar en Alaska?

Lo ideal es reservar con anticipación todas las actividades que planeas realizar en cada una de las paradas que el crucero haga. Lo puedes hacer con la misma compañía naviera con la que tomes el crucero con anticipación o dentro del barco o puedes buscar opciones en internet que se ajusten a tu presupuesto.

Estas fueron las actividades que yo realicé, la mayoría de ellas las contraté directamente con Royal Caribbean antes de iniciar el crucero:

Hiking buscando Osos

Este tour lo hice desde Ketchikan para adentrarme a la selva de Alaska en búsqueda de uno de sus mayores habitantes, el oso negro. El tour inicia en una van que te lleva a Herring Cove en donde dividirán al grupo para iniciar el recorrido en caminos bien señalados pero que advierten de la presencia de osos. Desde inicio del recorrido puedes ver huellas de osos que acaban de pasar además de varios animales como águilas de cabeza blanca en lo alto de los árboles hasta toparte a unos 100 metros con una familia de osos negros que camina por el lugar. El recorrido está lleno de adrenalina, pero ver a estos animales en libertad es inigualable.

Para finalizar visitarás un centro en donde tienen animales que sufrieron alguna herida y que están en rehabilitación, así como un centro de tallado que se encarga de elaborar tótems. La duración del tour es de poco más de 3 horas y tiene un costo por persona de $220 USD y no es apto para menores de 12 años. El recorrido se llena fácilmente ya que a la reserva sólo puede entrar un número reducido de visitantes por día por lo que te recomiendo reservar con anticipación.

Paseo en Helicóptero y Trineo con Perros

Probablemente el tour más caro de todo el recorrido, pero también el que más vale la pena. El tour lo había contratado con la gente de Royal Caribbean desde Juneau, sin embargo, por las condiciones climáticas todos los vuelos en la mañana fueron cancelados por lo que me tuvieron que regresar el dinero. Como llevaba pensando en este tour desde antes de iniciar el crucero decidí empezar la búsqueda por mi cuenta hasta que encontré a alguien que vendía tours y que me anotó en una lista en caso de que los vuelos se volvieran a abrir y al final del día tuve la fortuna de salir en el último vuelo y tomar el tour gracias a que el clima había mejorado.

El tour inicia en el helipuerto preparándote con botas y equipo para salir con rumbo al glaciar Norris que se encuentra en lo alto de las montañas. Las vistas desde el helicóptero son espectaculares, montañas y hielo por todos lados hasta que a lo lejos se vislumbran pequeños puntos que se mueven como si saltaran, son los perros que esperan su paseo del día. El helicóptero aterriza en medio del glaciar por lo que al bajar tienes la oportunidad de caminar sobre un glaciar, recorrer un poco el hielo de montaña y conocer a los perros que te darán el paseo. El paseo en trineo es jalado por entre 6 y 8 perros los cuales tienen mucha energía y realmente parecen disfrutarlo. El trineo lo manejas tú con ciertas indicaciones que te dan antes de tomarlo y dura unos 20-30 minutos. Para finalizar regresarás al helicóptero para volver a volar por las montañas y regresar al barco.

El tour dura unas 2.5 horas desde que te recogen y te regresan y tiene un costo de $650 USD por persona. Sí, es muy caro pero vale la pena no sólo por las vistas sino por tener la oportunidad de pisar un glaciar y además recorrerlo en un trineo jalado por perros.

Tour a Yukon

Este tour no lo tenía planeado, sin embargo, al caminar por las calles de Skagway encontré una tienda de turismo que vendía el tour por un precio razonable y decidí tomarlo. El tour se realiza en una van moderna con aire acondicionado y suficiente espacio para ir cómodo. Durante el trayecto podrás apreciar paisajes impresionantes, cascadas, caminar en la nieve, ver el tren de pasajeros pasar y ver alguno que otro animal que ronda las montañas del Yukón.

Para ir a este tour deberás cargar tu pasaporte pues cruzas la frontera hacia Canadá por lo que revisan los documentos de las personas. Es recomendable llevar ropa para frío ya que, a pesar de ser primavera o verano, el viento en estos lugares pega fuerte. El precio por persona es de $69 USD e incluye el recorrido con un guía.

Si quieres reservar alguna actividad entra al listado de tours en Alaska que tengo para ti.

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