Peor vuelo
Experiencias de Viajes

Anécdotas de Viaje: Un vuelo de pesadilla

Mi primer viaje a Panamá

Uno de los primeros viajes que realicé ta con algunos años encima fue a Panamá. Después de planearlo por días con varios amigos compramos un paquete en una agencia. Que por cierto, llegamos a pensar que era una tomada de pelo pues nos entregaron los boletos de avión literalmente 4 horas antes del vuelo.

Canal de Panamá

Estuvimos cinco días en Panamá. Fue un viaje lleno de playas, fiesta y un lugar nuevo al que volvería en cuatro ocasiones posteriores. Mi colección de momentos y de viajes iniciaba con un país que me había sorprendido gratamente. De hecho escribí las 5 mejores cosas que hacer en Panamá después de este viaje.

Portobelo Panamá

El vuelo de regreso a la CDMX

Había llegado la hora de despedirnos de Panamá. Y el vuelo que habíamos comprado hacía escala en Costa Rica. Una escala breve de menos de dos horas. Donde aproveche para comprar un par de cosas en el aeropuerto tico antes de regresar a casa.

Subimos al avión en una noche oscura pero calmada. El clima parecía perfecto para volar. Me toco sentarme junto a la ventana, a la altura del ala. A mi lado un señor ya grande con un nerviosismo aparente pues nunca se había acostumbrado a viajar en avión. Y del lado del pasillo uno de mis amigos. El avión se preparó para despegar, se hicieron la ya comunes demostraciones de seguridad. Para, después de unos minutos, tomar velocidad en la pista y comenzar a volar de regreso a la Ciudad de México.

Ala de Avión

Llegaría la pesadilla

Después de unos 45 minutos volando sucedería algo que nunca me había pasado. Algo que, de hecho, no me ha vuelto a pasar. Estábamos tranquilamente disfrutando de un vuelo de unas 4 horas cuando, viendo a través de la ventana, aparece una luz amarilla brillante en el ala derecha del avión en lo que parece una explosión de algún tipo. Al mismo tiempo se escucha un estruendo de algo golpeando con mucha fuerza el ala mientras el avión se agita por unos segundos. Seguido de varios gritos de los turistas que iban a bordo.

En ese momento me imaginé teniendo que aterrizar de emergencia porque el avión se estaba incendiando o había perdido un motor. Muchas ideas diferentes pasaron por la cabeza de todos.

Peor vuelo

El señor de a mi lado empezó a preocuparse. La cara de todos era de miedo. No sabíamos que había pasado. Sólo habíamos visto el ala prenderse y apagarse, el golpe al avión y un movimiento brusco que la aeronave había hecho. Por la cabeza de muchos paso lo peor. Esperamos por algún tipo mensaje de la tripulación que nunca llego. Al cabo de unos minutos la gente se tranquilizó y el vuelo siguió. La verdad es que todos íbamos preocupados por lo que al aterrizar en la Ciudad de México se sintió el alivio de todos. Habíamos tenido un vuelo horrible, que por fin había terminado.

Nunca supimos qué fue lo que sucedió esa noche. Suposiciones hubo muchas. Pero la que más sentido hizo fue que un rayo había golpeado el ala. Probablemente fue eso. Pero la sensación de aquella vez hizo que ese fuera un vuelo que siempre recordaré.

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